Por Humberto Medrano, publicado en el diario El Comercio del 21 de diciembre de 2016.

La ley del IGV grava, entre otros conceptos, la venta de bienes muebles, pero cuida de precisar que para estos propósitos quedan comprendidos
todos aquellos contratos en cuya virtud se transfiere la propiedad, aún cuando –en sentido estricto– no constituyan venta.

Según el Código Civil, en los contratos con prestaciones no ejecutadas total o parcialmente una de las partes, previa aceptación de la otra, puede ceder a un tercero su posición contractual. Si se ha celebrado un convenio para la construcción de una maquinaria y la sociedad adquirente viene efectuando pagos a cuenta del precio, al efectuar la cesión será sustituida para todos los efectos por la empresa cesionaria, la que, en definitiva, adquirirá el dominio cuando el bien exista y pague al fabricante la totalidad del precio acordado. (Ver más…)

HMC_21-12-2016