Por Guillermo Puelles, publicado en el diario Gestión el día jueves 28 de mayo del 2015

Una empresa liquidadora que no puede afrontar sus deudas tributarias o tiene una falencia patrimonial no está en capacidad de administrar empresas en el sistema concursal, pero su elección depende de los acreedores. Por ello, el INDECOPI no tendría por qué analizar si las liquidadoras están en falta con la SUNAT, sino que son los acreedores diligentes los que deben averiguar la situación económica de las liquidadoras. Así, el mercado es el llamado a dar respuesta a la elección del administrador o liquidador y no una norma, ya que la consecuencia será que se traslada ese costo al Estado, lo cual no parece ser correcto.