Artículo comentado por: Alex Córdova

Publicado en: Diario La República el lunes 25 de mayo del 2015

Las medidas consideradas en el nuevo esquema de fraccionamiento de deudas fiscales de la SUNAT, a publicarse en julio, generan dudas. Mientras que el organismo recaudador asegura que flexibilizarán el acceso de los contribuyentes al fraccionamiento de deudas –y de hecho simplifican algunos trámites para las personas naturales–, para las personas jurídicas se endurece el mecanismo, según expertos consultados. “Ajustan a los más grandes, a los formales, y no amplían la base de contribuyentes”, critica Alex Córdova, socio del Estudio Rodrigo, Elías & Medrano.

La SUNAT ha endurecido el esquema de fraccionamiento: ahora las empresas con deudas menores también deberán ofrecer garantías de pago para poder fraccionar su deuda. Bajo el reglamento vigente, toda deuda a partir de 300 UIT debe incluir una garantía para ser fraccionada; el proyecto de modificación plantea reducir el monto mínimo a 50 UIT, aunque la cifra se está evaluando y podría incrementarse hasta 100 UIT. Esta cifra solo es aplicable para personas jurídicas y/o que generen renta empresarial. “Toda deuda mayor a 3 UIT requerirá del pago de una cuota inicial y esta será progresiva dependiendo del número de cuotas en las que se quiera fraccionar”, explica a SE una fuente de la SUNAT.

La prepublicación del modificado artículo 36 del código tributario (referido al fraccionamiento de deudas) levantó alerta hace algunas semanas por su rigidez. Ante ello, la SUNAT presentó esta semana algunas modificaciones. Sin embargo, un tema en particular llama la atención de Córdova: “si bien la norma vigente permite solicitar el fraccionamiento de deuda para evitar una cobranza coactiva incluso cuando se haya realizado una demanda al Poder Judicial (luego de haber agotado la instancia del Tribunal Fiscal), el reglamento prepublicado no permite obtener un fraccionamiento si existe una demanda. El contribuyente tendría que desistir de ella para acogerse al mecanismo. Se está condicionando el beneficio del fraccionamiento a renunciar a otro derecho, que es el poder demandar”, señala el abogado.