Por Humberto Medrano, publicado en el diario El Comercio del 21 de junio del 2017.

De acuerdo con la ley, una empresa no puede deducir como gasto el Impuesto a la Renta que haya asumido y que corresponda a un tercero, excepto en el caso del contribuyente domiciliado que, con cargo a sus propios recursos, cancela el tributo que recae en una entidad financiera del exterior de la que recibió un crédito. Además, ese pago no constituye mayor ingreso del acreedor. (Ver mas…)