Por Humberto Medrano, publicado en el diario El Comercio del 29 de marzo del 2017.

La ley establece que a los comprobantes de pago denominados facturas comerciales y recibos por honorarios debe incorporarse una tercera copia con la condición de factura negociable, para su transferencia o cobro ejecutivo. Este es un título valor a la orden, que se origina en la compra-venta de bienes o prestación de servicios, y que incorpora el derecho de crédito respecto del saldo del precio pactado por las partes. Los proveedores, al endosarlo a terceros, consiguen acceso al financiamiento.

Nótese que el mecanismo descrito genera dos relaciones jurídicas distintas. La primera entre la empresa que vendió los bienes o que prestó servicios y el cliente que adeuda el precio donde, según el criterio de lo devengado, la renta de la acreedora debe imputarse al ejercicio en que se hace la transacción. El otro vínculo se produce entre tal empresa y el adquirente del título, quien, finalmente, ejecutará la cobranza. Como la negociación se efectúa, obviamente, por una suma inferior al valor nominal del documento, ese descuento debe tratarse como gasto de la transferente, lo que reducirá su materia imponible. (Ver mas…)

 

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